Belvès x CondéNast Traveler.

Decía el prota en Garden State que ‘a lo mejor una familia es eso, un grupo de personas que echan de menos el mismo lugar imaginario.’ Aunque a veces lo parezca, Belvès no es imaginario (está en la Dordoña, en el sur de Francia) y a Sierra, Tono y Marcel es difícil no considerarles familia después de los días que pasamos en su residencia artística. Igual deberíamos ampliar la definición.

Estuvimos en La Moissie en septiembre, trabajando en un proyecto conjunto que empezamos hace unos meses en Fuerteventura y que tiene mucho que ver con la cita que abre este texto. Han pasado varios meses desde esos días en la isla y ahora necesitábamos un espacio parecido en el que poder respirar, trabajar y concentrarnos en dar forma a esto que queremos contar. Sierra nos abrió las puertas de su casa y nos brindó el lugar perfecto para llevar a cabo el trabajo.

La tranquilidad que se respira en La Moissie hace que los días parezcan no tener horas; poder pasear sin rumbo y toparte con obra de Luce, residente artístico durante el mes de mayo, es un verdadero lujo que en Madrid no nos podemos permitir. El lugar es increíble, evidentemente, pero son los anfitriones los que hicieron que nuestra experiencia fuera tan especial.

Es imposible recordar estos días en La Moissie sin hablar de SierraTono y Marcel; las cenas en su casa, las excursiones, Marcel gritando ‘hug time!’ para pedir abrazos grupales o los paseos matutinos para acompañarle al colegio. La mantequilla con sal, la mermelada de higos, los crêpes caseros, Ariadna Chez repitiendo sopa hasta terminarla… nos dejaron entrar en sus vidas por unos días y fue maravilloso, justo lo que necesitábamos. Tanto que, un poco en broma un poco en serio, ya tenemos varias parcelas fichadas a su lado.

Pablo Curto
Belves x CondeNast Traveler
Ariadna Chez
Alba Galocha
Belves x CondeNast Traveler
Alba Galocha
Pablo Curto
Ariadna Chez
Belves x CondeNast Traveler

Photography: Pablo Curto
Text: Alba Galocha and Pablo Curto